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jueves, 22 de enero de 2015

Mecanismos de Defensa de la Personalidad

Los Mecanismos de Defensa del Yo son estrategias, a menudo inconscientes, cuya función es la de preservar la intimidad y la auto-imagen. Los mecanismos de defensa fueron propuestos por primera vez porSigmund Freud (1925), pero fue su hija, Anna Freud (1973)  la que profundizó en ellos realizando la primera clasificación sistemática.
La paradoja de los mecanismos de defensa es que, aunque su uso es protector, consiguen que la conciencia se estreche y se imposibilite un mayor conocimiento de la persona o se busquen otras estrategias creativas de actuación.
Según la psicología del Yo los mecanismos de defensa pueden ser clasificados según cuatro criterios: Narcisistas, neuróticos, maduros e inmaduros.

Mecanismos Narcisistas:

  • Proyección: Consiste en colocar en el otro lo que en realidad es propio.
  • Negación: Se trata de desconfirmar directamente una realidad que resulta obvia.
  • Distorsión: Atribuirse cualidades exageradas a uno mismo o a los demás.

Mecanismos Inmaduros

  • Regresión: Despliegue de comportamientos de una etapa anterior.
  • Hipocondríasis: Despliegue de fantasías sobre la idea de haber contraído una enfermedad sin ninguna base real.
  • Fantasía: Construcción mental idealizada de una persona o situación que sirve para compensar una realidad contraria.
  • Somatización: Expresión emocional a través de una respuesta fisiológica.
  • Conducta pasiva agresiva: Mostrar agresividad de forma encubierta.
  • Conducta impulsiva: Evita que la persona se pare a reflexionar sobre los aspectos y motivaciones de su comportamiento.

Mecanismos Neuróticos:

  • Control: Necesidad de evitar todo cambio ambiental y personal.
  • Aislamiento afectivo: Disociación entre los elementos cognoscitivos y emocionales.
  • Racionalización: Invento de explicaciones para justificarse a uno mismo.
  • Disociación: Alteración temporal de las funciones de integración de la conciencia.
  • Formación Reactiva: Sustitución de comportamientos, pensamientos o sentimientos que resultan inaceptables por otros diametralmente opuestos.
  • Represión: Expulsar de la conciencia pensamientos y deseos.
  • Intelectualización: Desconexión de la emociones desde el intelecto.

Mecanismos Maduros:

  • Sublimación: Canalización de los deseos hacia otra actividad.
  • Supresión: La persona evita intencionadamente enfrentarse pensar en problemas, deseos o experiencias que le reportan malestar.
  • Ascetismo: Retirada voluntaria de las situaciones que producen gozo.
  • Humor: Utilizar el sarcasmo y la ironía frente a los problemas.

Los mecanismos de defensa son estrategias para interrumpir el curso de las vivencias presentes y los sentimientos asociados a estas vivencias. En algunos casos estas estrategias defensivas del Yo sirven para garantizar la supervivencia. ¿Podría un niño de dos años que ha perdido a la madre enfrentarse a sus emociones? Parece evidente que si ese niño no fuese capaz de interrumpir su dolor emocional mediante cualquier mecanismo de defensa, probablemente entraría en una situación depresiva de riesgo.
La naturaleza parece haber dispuesto diferentes maneras para proteger el organismo de lo inaceptable, como cuando interrumpimos la respiración al paso por un estercolero, cuando nos taponamos los oídos ante un estridente ruido, o cerramos los ojos de repente evitando un fuerte destello de luz. De la misma manera, protegemos nuestra emocionalidad frente a lo desagradable,  como cuando no queremos reconocer algún aspecto de nosotros mismos que fisura el auto-concepto que nos habíamos construido. La cuestión es “ojos que no ven corazón que no siente”, Si, pero, ¿A qué precio?
La Psicoterapia Gestalt propuso técnicas para promover la integración de esas zonas de nosotros mismos que no queremos ver, a menudo asociadas a emociones de las denominadas negativas, como la ira, la frustración, la envidia…En el momento crítico en el que la emoción va a aparecer usamos el mecanismo de defensa que nos desconecta del sentimiento, el pensamiento, el deseo…Y nos marchamos del presente, nos dormimos, intelectualizamos, fantaseamos, y rápidamente acude a ayudarnos la neurosis salvadora.
Debido a la automatización de los mecanismos de defensa resulta difícil abandonar el hábito de su uso, pese a que como contrapartida nos congelen en el tiempo en referencia a ciertos aspectos madurativos.
Fuente:

martes, 20 de enero de 2015

Las relaciones humanas en los grupos informales de trabajo

Al inicio de la era de las grandes empresas (metalúrgicas, ferroviarias, eléctricas, automotrices y de electrodomésticos), a finales del siglo XIX, surgieron investigadores de las relaciones humanas en el campo laboral. Estos Identificaron que en los departamentos productivos u operativos la mayor parte de las cualidades de los grupos de trabajo, se relacionan con su participación en el procedimiento de quejas en un sentido amplio. Por esta razón, los observadores en las plantas iniciaron el estudio de lo que llamaron grupos cooperativos, cuando se refieren al nivel de aceptación y cooperación con las decisiones de la gerencia o, a la inversa sobre la frecuencia y naturaleza de los desafíos del grupo a los miembros de la gerencia.

Leonard L. Sayles realizó un estudio muy completo sobre la actuación de estos grupos en el ámbito laboral y encontró que no pertenecían a grupos de trabajo presentes claramente en los organigramas y por esta razón, los denominó "grupos informales".

En la actualidad debido al desarrollo acelerado de la tecnología electrónica y de software, aplicada a la automatización en los procesos productivos, se ha reducido mucho la importancia de estos grupos informales en el resultado de la productividad.

A pesar de lo anterior, en el apogeo de las grandes empresas manufactureras se hicieron estudios muy profundos y concretos sobre el comportamiento de los grupos informales de empleados y de su influencia en la productividad y en las relaciones de trabajo.

Sayles, identificó cuatro grupos informales a los que denominó de la manera siguiente:

  1. Grupos apáticos.
  2. Grupos erráticos.
  3. Grupos estratégicos.
  4. Grupos conservadores.

Descripción de los grupos informales de trabajo


GRUPO APÁTICO

Características de comportamiento:
  • Relativamente pocas quejas y poco uso de tácticas de presión.
  • Carencia de liderazgo bien definido o aceptado.
  • Desunión y fricciones internas.
  • Evidencia de descontento reprimido.
Nota: Los miembros de este grupo generalmente son los operarios menos calificados de cualquier departamento.

GRUPO ERRÁTICO

Características de comportamiento:
  • Fácilmente explosivos.
  • Tácticas de presión mal controladas, comportamiento inconsistente.
  • Conversiones rápidas a buenas relaciones con la gerencia o la supervisión.
  • Liderazgo con frecuencia muy centralizado.
  • Activos en la fase organizacional del sindicato.
GRUPO ESTRATÉGICO

Características de comportamiento:
  • Actividad bien planeada y consistente para las quejas.
  • Grado elevado de unidad interna.
  • Constante participación sindical.
  • Presión continua.
  • Relativamente buenos registros de producción a largo plazo para muchos de los grupos, aún cuando no para todos.
GRUPO CONSERVADOR

Características de comportamiento:
  • Presión restringida a objetivos altamente específicos.
  • Unidad interna y seguridad propia moderada.
  • Ciclos de actividad - inactividad en términos de actividades sindicales y en procedimientos de quejas.
Nota: Los miembros de este grupo generalmente son operarios altamente calificados.

En los departamentos donde es numeroso el personal, es recomendable que el jefe responsable ubique quienes poseen cualidades del grupo estratégico y trate de llevar buenas relaciones con dichos empleados, para conocer sus ideas, inquietudes, incomodidades, para prevenir posibles actitudes de rebeldía. 


Fuente:
Dubin, R. (1977). Las Relaciones Humanas en la Administración. D.F.: Compañía Editorial Continental, S.A.


martes, 4 de noviembre de 2014

La Conducta Humana

El estudio de la conducta humana ha sido objeto de análisis desde tiempos remotos  hasta la actualidad. Hoy en día se entiende que el ser humano se comporta de acuerdo a tres factores:

  1. El temperamento (Herencia Biológica)
  2. El Carácter (Hábitos adquiridos) 
  3. La Personalidad (Simbiosis del temperamento y el caracter)

Sobre el temperamento, Hipócrates enunció una teoría que, sin entrar en detalles, señalaba cuatro tipos de temperamentos, los cuales dependían de los "humores orgánicos" presentes en el individuo:

  1. Sanguíneo (Sangre)
  2. Colérico (Bilis amarilla)
  3. Flemático (Flema)
  4. Melancólico (Bilis negra) 

En el siglo XIX, algunos estudiosos de la conducta humana se ocuparon de estos temas, entre ellos el médico francés Periot, el cual utilzó los componentes hipocráticos del temparamento para realizar estudios grafológicos.

Estudios posteriores, efectuados por el psicólogo Humm Wadsworth, modificaron los componentes hipocráticos por unos más amplios y precisos que él llamó "Fuerzas generales y específicas del temparamento". Su teoría clasifica las componentes del temperamento de la siguiente manera:

  1. Componente Normal.
  2. Componente Histeroide.
  3. Componente Mánica.
  4. Componente Depresiva.
  5. Componente Autística.
  6. Componente Paranide.
  7. Componente Epileptoide.
La teoría de Wadsworth se basa en que los seres humanos tenemos en determinas proporciones cada una de estas componentes pero, al analizar la conducta de los sujetos sometidos a observación y estudio este autor detectó que algunas de las componentes predominan sobre las otras y tienen influencias muy marcadas en la  conducta individual.

Además, para facilitar el estudio del temperamento en un individuo se estudian combinaciones de dos o hasta tres componentes en las que una puede predominar sobre la otra u otras y modificar considerablemente la conducta del sujeto en cuestión.

 Otro rasgo a mencionar a lo largo de los distintos artículos de este blog, es que los patrones de conducta pueden variar sensiblemente cuando los seres humanos interactuamos en grupos, como pueden ser los miembros de una empresa o en departamentos de producción, administración y hasta en equipos deportivos.